Sólo con el título, pueden darse una idea muy rápida que les voy a contar algo que... no me salió muy bien que digamos, pero tuvo un final feliz.Vamos a viajar al pasado (sonido de un video al que le das reversa). Listo, es 12 de Enero del 2015. Estaba en el comedor desayunando cuando se me ocurrió ver el calendario, y me di cuenta que faltaba un mes para el cumpleaños de mi novio. Desde ese momento no dejé de pensar cuantas miles de cosas quería hacerle. Me emocionaba la idea de hacerle una fiesta sorpresa, una cena especial, entre muchas otras cosas.
Han escuchado que el tiempo vuela ¿no? Pues para mí la expresión volar se me quedó corta, ya que al parecer el tiempo viajó a velocidad luz, porque cuando vine a darme cuenta ya faltaba una semana para el cumpleaños y yo no tenía claro que quería hacerle. Fue frustrante.
Tuve unos gastos en el departamento y me quedé sin presupuesto para hacerle alguna comida especial. Faltando ya unos dos días, se me ocurrió una idea muy simple. Lo iba a invitar a cenar al departamento y le iba a dar un pastel individual de tres leches de su pastelería favorita.
Tenía planeado entonces que saliendo de la escuela iba ir a la pastelería, y para mi sorpresa, al salir, estaba él afuera. Me subí a su carro y me reí un buen rato. Le dije lo que tenía planeado, y me dijo que de todas maneras fuéramos por el pastel. En el camino empezó a llover, y de un momento a otro, granizó y se soltó un gran diluvio que ocasionó que se fuera la luz por la zona en la que estábamos y que empezara a inundarse.
Al llegar a la pastelería, como se había ido la luz, no me pudieron atender. Fuimos entonces al departamento y nos dimos cuenta que tampoco había luz ahí. Ya comenzaba a desesperarme, así que bajamos en una tienda, compramos una veladora y galletas y nos regresamos al depa.
Ya en el departamento calenté leche para hacer chocolate, prendí la vela y suspiré profundo. Mi chico sólo se me quedaba viendo mientras remojaba su galleta en el chocolate.
Y al abrir él sus labios, me agradeció por estar a su lado en un día tan especial, que nunca iba a olvidarlo.
Dos días antes habíamos cumplido tres meses, es cierto, estar juntos es lo mejor. Puede que no me haya salido las cosas como las tenía pensadas, pero el saber que invertimos tiempo en nosotros, es el mejor regalo.
Por cierto, feliz San Valentín mis lectores, no olviden que el amor no se celebra un sólo día, es algo que se vive diariamente, porque el amor no es un sentimiento, es una decisión.

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